jueves, 24 de mayo de 2007

6 de la tarde .

6 de la tarde y yo te esperaba. Tu siempre tan guapa y radiante, y yo… yo con mi cara de pelmazo de siempre. Hacía calor, pero yo trataba de tener la mente en frio, pero mi cara de pelele de siempre no me acompañaba. Llegaste tú y el calor del lugar se acrecentó. Yo por dentro me derretía, tú por fuera emanabas un aire de tranquilidad que parecía que fuese a propósito. Tu parada tan “L.A” y la mía tan tercer mundista me hacían parecer el rey de los imbeciles a tu lado, pero tu parecías no inmutarte. Claro, tú me querías contar algo tan importante, que mis intenciones eran solo eso al lado de tus palabras, yo quería contarte todo lo mío, y que solo tú lo supieses. Tu me contaste que te la noche anterior te habían dado el mejor beso de tu vida. Yo te conté lo feliz que estaba por ti.

6 y 15 de la tarde y yo por dentro me moría de ganas de ser el idiota que te besaba hace unas horas.

1 comentario:

Anónimo dijo...

que ganas de recibir regalos asi de gente especial , que envidia siento aveces de las cosas que me cuentas já

besos cabeza grande
:**